Hace
unos 500 años durante los diferentes períodos de la
Inquisición y los intentos de conseguir el dominio global,
nuestros antepasados conquistaron muchas tierras y etnias en el
nombre de sus reyes y reinas para la gloria de las naciones.
Los Conquistadores no perdonaron la vida de aquellos que no estaban
dispuestos a abrazar su religión y dedicarse a los propósitos
de la conquista española. Se derramó mucha sangre
inocente y cientos de miles de personas perdieron la vida. Otros
vivieron atados a un sistema de creencias que ha controlado y cambiado
su destino de generación en generación.
Amados hermanos y hermanas en el Señor, me llamo Alan Fonseca,
un español nacido en los Estados Unidos y el Señor
ha puesto en mi corazón una visión de libertad para
millones de personas y para ver a la Península Ibérica
reconciliada con cada nación y pueblo afectados por estas
atrocidades. Es el plan de Dios y el clamor de Jesús que
seamos "reconciliados unos con otros". Romanos 5:9-11 y Juan 13:34-35
El llamado: En 1998 en San Luis Obispo, California, Estados Unidos,
la palabra del Señor vino a través de un profeta diciendo:
El Señor dice: Levántate de entre ellos y cumple tu
destino. Te mando a la tierra de tus antepasados. Te usaré
como instrumento de unificación para traer unidad y reconciliación
a los líderes espirituales en toda la nación. Te he
vestido como un Bernabé con amor y compasión por tu
pueblo para ser un elemento unificador para traer una solución.
Te doy gran favor con estos líderes, incluso con el gobierno
y el Rey. Encontrarás Mi favor y el favor de aquellos que
abracen mis planes y propósitos. Esta es tu porción
hijo mío. Estoy abriendo las puertas para poner fin a la
división dentro de esta nación. También te
daré favor con aquellos que proceden de otras naciones y
pueblos en la Península. Habrá mucha sanidad entre
hermanos. Por medio de esto les llevarás a los caminos de
los Conquistadores de antaño... para ofrecer arrepentimiento
y reconciliación a los líderes de cada nación
afectada por las agresiones del pasado y las atrocidades durante
su conquista para conseguir el dominio del mundo, porque todo esto
ha sido una abominación para Mí. Esto traerá
libertad a las tierras y pueblos para que pueda venir Mi gloria
y para que puedan ver a Jesús como Salvador. Esto enviará
ondas de choque alrededor del mundo para producir una humildad que
liberará los cautivos. Este es Mi decreto, que cumples tu
destino como he hablado, dice el Señor soberano. No te preocupes
porque Mi mano está sobre ti cuando me obedeces. Abriré
las puertas necesarias y ningún hombre podrá cerrarlas.
Te daré todo lo que necesitas para cumplir con tu destino.
Te alinearás con aquellos que ayudarán a cumplir Mis
planes. Traerás ánimo al desanimado, esperanza al
que ha perdido la esperanza, unidad a los divididos y reconciliación
a los que se han separado. La restauración es Mi corazón
y Mi plan. Escribe estas palabras de manera clara para que todos
vean y puedan correr con ellas cuando yo el Señor toco sus
corazones. Prepárate para servir. Prepara tu corazón
porque te doy una unción para cumplir con todo lo que he
dicho.
Porque es Mi deseo "que todos sean uno como el Padre y el Hijo son
uno."
2004 - La reconciliación española
Reconciliando la Península Ibérica
2005 - La reconciliación ibérica - sanando las
naciones
Reconciliando a todas las naciones de las heridas de la Inquisición
Española
2006 - La reconciliación esperada - haciendo la paz
con el pueblo elegido por Dios
Restauración con la nación y el pueblo judío
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